Imagina una casa de campo de piedra, construida en 1929, situada en una colina que domina un campo silencioso y verde: cada piedra cuenta historias, cada muro guarda ecos de un tiempo pasado. Es una morada auténtica, fiel a su arquitectura original, que te recibe con el calor genuino de una vida rural conservada con respeto y amor. El edificio se desarrolla en dos plantas: en la planta baja hay dos habitaciones además de una zona de almacenamiento y un trastero. En la planta superior, dos habitaciones con pavimento de baldosas de colores y vistas a las colinas que invitan a revivir la belleza simple de la época. Un segundo local de almacenamiento separado de la casa ofrece espacio adicional para almacenamiento o transformación, mientras que el jardín circundante regala un oasis de paz con vistas panorámicas hacia el valle subyacente.
Alrededor de la casa se extiende un patrimonio verde: cuatro lotes de terreno distintos, todos adyacentes entre sí. El primero – aproximadamente 7,500 m² – rodea directamente la vivienda. Un pozo muy útil para el riego. El segundo lote, de 6,500 m², es un olivar centenario: decenas de árboles, testigos silenciosos de años de cosechas y tradiciones, que otorgan una nobleza rústica al paisaje. El tercer lote, de 7,400 m², es un bosque cerca del río. Finalmente, un gran terreno de cultivo de más de 33,000 m² se extiende sobre la colina de enfrente, listo para acoger cultivos o convertirse en un gran jardín agrícola.
En casi toda la superficie agrícola, excluida la porción boscosa, están activos los subsidios AGEA, que hacen que la inversión sea también económicamente sostenible y estratégica.
Proyectos potenciales: Restauración conservativa: restaurar la casa de campo manteniendo los materiales originales – piedra, madera, vigas – para valorizar su carácter histórico y auténtico.
Hospitalidad rural: transformar la casa en un bed & breakfast de encanto o en una pequeña casa de huéspedes, ideal para quienes buscan una experiencia auténtica entre naturaleza y tranquilidad.
Agroturismo: aprovechar el olivar para producir aceite local y proponer actividades relacionadas con la cosecha, con degustaciones. El terreno de cultivo puede convertirse en un huerto orgánico o cultivo biodinámico, integrando agricultura sostenible y turismo.
Oasis natural: la porción boscosa cerca del río puede ser valorada como área protegida, con senderos para excursiones, meditación o rincones para lectura y eventos inmersos en la naturaleza.
Proyecto de permacultura: diseñar un sistema integrado que combine huertos, árboles frutales, zonas de descanso y estructuras para permacultura, para crear un ecosistema regenerativo.
Superficie del edificio aproximadamente 155 m²; terrenos aproximadamente 54,500 m².
Precio: 60,000 euros negociables.
Servicios: Agua, luz, posibilidad de tener línea telefónica e internet. No hay alcantarillado. No hay pozo imof.
Distancias y conexiones: Centro de Atessa 5 minutos; El mar: la costa adriática está a unos 25 minutos; Autopista: la autopista A14 pasa a unos 30 minutos; Aeropuerto de Pescara aproximadamente una hora; Aeropuerto de Roma aproximadamente 3 horas y 30; Estación de esquí: en la región de Abruzzo hay numerosas estaciones de esquí (ej. Roccaraso, Pescocostanzo, Rivisondoli) aproximadamente 1.5-2 horas en coche.
Por qué esta propiedad es especial:
Atmosfera suspendida en el tiempo: la casa de campo es un viaje al pasado, un lugar donde la modernidad parece haber dado un paso atrás para valorar la autenticidad simple.
Intimidad y privacidad: la posición dominante en una colina garantiza vistas impresionantes, aislamiento y tranquilidad, lejos del ruido urbano pero no demasiado lejos de las comodidades.
Con olivar, terreno de cultivo y bosque, la propiedad no es solo una joya paisajística, sino también un proyecto agrícola concreto e incentivado.
Valor turístico: la idea de un agroturismo o de una estructura de alojamiento puede valorizar l